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Hace unos minutos estaba leyendo sobre Nadal, Jordan, Picasso...
26 años buscando esto. Aquí está:

Hace unos minutos estaba leyendo sobre Nadal, Jordan, Picasso, Dalí, Alcaraz, Marc Márquez.
Una investigación sobre la creencia de que son las miles de horas de dedicación las que llevan a la grandeza.
Y es cierto…
Lo que es menos obvio es lo que viene antes.
Las miles de horas empiezan con una chispa. Con pasión. Con una curiosidad insaciable, una motivación intrínseca donde el solo progreso — en el arte, en el deporte, en lo que sea que nos apasiona — ya nos trae satisfacción, gratitud, disfrute, gozo.
Hambre.
Hambre y saciedad en una espiral imparable.
Mi hambre se despertó a los 16 años, cuando tuve mi primera experiencia de presencia, de amabilidad real.
O quizá empezó antes. A los tres años — cuando recibí bullying y me sentí no a salvo por primera vez con las personas con las que contaba para que me cuidaran.
Ahí se despertó mi hambre.
Y primero, durante unos años hasta los 16, lo que aprendí fue cómo manipular mejor al mundo para que no me dañara. Cómo adaptarme a él para que en vez de maltratarme, me cuidaran. Para que en vez de molestarme, les gustara.
Pero esto me llevó a perderme — consumiendo drogas.
Y aún peor: distanciándome de mí mismo. De mi verdad, de mi fuerza, de mi honestidad, de mi autenticidad, de mi felicidad, de mi pasión.
A los 16 tuve mi primera experiencia cumbre. De presencia.
Y desde entonces — por más de 26 años, cada día de mi vida — este hambre insaciable me ha llevado a descubrir cómo ser más amable conmigo y con todo lo que me rodea.
A dejar de hacerme daño a mí y a los que me rodean.
A dejar de permitir que el mundo me haga daño — pero no desde el enfado, ni desde el odio, ni desde cerrarme.
Sino desde abrirme más.
Al amor. A la inteligencia. Al discernimiento.
A comunicar lo que necesito para dar tanto como quiero dar — y recibir solo lo que se siente respetuoso con mi cuerpo, con mi alma, con mi mente.
De esto trata esta newsletter. 💛
La amabilidad no es siempre comodidad.
Es más — en algún sentido, la amabilidad pocas veces es comodidad.
La amabilidad es permiso: propio y del otro. Es cuidarse a uno mismo y al otro al mismo tiempo.
Y si es amabilidad solo conmigo mismo — aun así es amabilidad de mi mente con mi cuerpo. De la historia que me cuento con la historia que estoy viviendo. No juzgarme a mí o mi experiencia — y no obstante tampoco justificarme.
Por eso la amabilidad es la llave al paraíso, a nivel individual y colectivo. 🌿
Porque es una invitación incómoda para el ego — y placentera para el alma.
❤️
De esto se tratan los círculos Hawimi.
Especialmente el Círculo Interno.
Máximo 12 personas. Mínimo 8 semanas.
Durante esas 8 semanas sabemos que no podemos escondernos. Cocreamos juntos un espacio de tanta seguridad psicológica, emocional, de apoyo — recordándonos mutuamente:
¿Qué es lo que quieres de verdad? 🔥
¿Cuáles son tus deseos — en tu salud, en tus relaciones, en tu economía, en tu misión, en tu impacto, en tu espiritualidad?
¿Qué vas a hacer esta semana para progresar en esa dirección?
¿Lo has hecho?
Y cuando algo te cuesta — y en mi experiencia siempre hay algo que nos resulta un reto, a todos:
¿Cuál es la historia limitante que me estoy contando?
La que menos quiero que los demás sepan.
La que más quiero ocultar.
La que más vergüenza me da compartir.
Y compartir justo esa.
No de cualquier forma. No con cualquiera.
Sino en un espacio donde sabemos que no vamos a ser juzgados — y donde es con consentimiento. Que el otro quiere escucharlo.
Cuando compartimos nuestros dramas sin permiso del otro, eso no es crecimiento personal. Es una falta de respeto al espacio, a la energía, a la sensibilidad del otro.
Si es con permiso, puede ser el acto más sagrado, el más valioso, el más transformador. ✨
Si es sin permiso, es una falta de respeto.
Todo lo que es sin permiso es una falta de respeto.
El sexo con permiso es una de las cosas más sagradas del universo. Sin permiso, es una violación.
Incluso un beso con permiso es una bendición. Sin permiso, es un abuso del espacio y de la sensibilidad del otro.
Esto quizá no es cómodo de leer.
Porque si te pareces a mí — muchas veces has actuado sin permiso del otro.
¿Y por qué no preguntarlo? 🤍
El hecho de que esto no sea normal no significa que no sea respetuoso.
Esto es lo que requerimos para sentirnos a salvo. Para sentirnos genuinamente apoyados. Para dejar de traumatizarnos a nosotros mismos y unos a otros. Para dejar de crear conflicto y guerra — dentro de nosotros, entre nosotros, e incluso entre países.
Gracias por escuchar. 🙏
Si quieres encarnar esto — lo que a mí más me sirve es el Círculo Interno de Amabilidad Hawimi.
Si quieres compartirme tu sentir al leer esto — respóndeme a este email o, más directo, escríbeme por WhatsApp.
Con pasión,
Loto
Fundador en Hawimi™
El Mundo Más Consciente, a Una Elección de Distancia™
P.D. Máximo 12 personas por círculo. Si resuena contigo, los detalles están aquí…
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